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Un célebre libro árabe de GEOGRAFÍA se titula: “Descanso del que está poseído por el deseo de contemplar horizontes”.
¿Por qué viajar? Por un amanecer desde la cima de una montaña. Por preguntarse por el horizonte que se contempla… Quizá por un sueño o una historia que nos contaron de otras gentes. Tal vez a la busca de un pájaro o de su canto. ¿Siguiendo un viento?
O –recordando a Álvaro Cunqueiro- porque aquello que más nos interesa sea la cantidad de imprevisión, fantasía, asombro y variedad que compone la Naturaleza. ¿Por guardar ese secreto? ¿Por compartirlo?
La geografía, decía el geógrafo, anarquista y viajero Eliseo Reclus, es la historia en el espacio, del mismo modo que la HISTORIA es la geografía en el tiempo.
Quizá un sindicato debería servir para que los trabajadores tomen conciencia del espacio y el tiempo que comparten y que la historia la hacemos entre todos. Y un “sindicalista”, un geógrafo poseído del deseo de contemplar horizontes… Como mejor se aprende geografía es viajando. Geografía es una idea puesta en acción. Como hacer sindicalismo…
SI UNA NOCHE DE INVIERNO UN VIAJERO…
La geografía es el conjunto de noticias que traería un viajero que recorriese el mundo y nos mostrara, especialmente a los niños, las tierras y las gentes que hay más allá del horizonte…
La diferencia más notable que hay entre las gentes podríamos decir que es su color. Y a esos colores se les podría relacionar con razas, que hasta no hace mucho vivían en regiones del mundo diferentes…
Supongamos –como primer ejercicio de imaginación y reflexión- que hemos nacido en otro lugar, somos de otra raza, vivimos en otra parte del mundo. O preguntémonos: ¿dónde nos gustaría haber nacido?
SI UNA TARDE DE VERANO PREGUNTAMOS…
De pronto preguntamos a cualquiera qué es la geografía y a casi todos les parecería una guía interminable de nombres sobre el clima, el comercio, los productos, las manufacturas… Como si se tratara del catálogo de una gran despensa destinada a llenar el inmenso estómago del mundo…
Para muchas personas la GEOGRAFÍA no es más que una parte del programa de enseñanza de las escuelas y las universidades, que podría resumirse en una descripción del mundo para completar la denominada “cultura general”… Cuáles son las regiones de tal país, los macizos montañosos de, la altitud del monte M, la densidad de población de B, el clima C,…
La geografía es una CIENCIA que estudia todos los aspectos de las características físicas de la Tierra y sus habitantes. Es el estudio de casi todo lo que hay en la Tierra: la distribución de sus habitantes, animales y plantas, las características de la tierra, el mar, y el aire, las condiciones climáticas, etc.
La diferencia fundamental entre la geografía y otras ciencias es que examina sus temas de estudio desde la perspectiva del lugar donde están y de la forma en que se relacionan con cuanto les rodea.
¿Por qué viajar? Por un amanecer desde la cima de una montaña. Por preguntarse por el horizonte que se contempla… Quizá por un sueño o una historia que nos contaron de otras gentes. Tal vez a la busca de un pájaro o de su canto. ¿Siguiendo un viento?
O –recordando a Álvaro Cunqueiro- porque aquello que más nos interesa sea la cantidad de imprevisión, fantasía, asombro y variedad que compone la Naturaleza. ¿Por guardar ese secreto? ¿Por compartirlo?
La geografía, decía el geógrafo, anarquista y viajero Eliseo Reclus, es la historia en el espacio, del mismo modo que la HISTORIA es la geografía en el tiempo.
Quizá un sindicato debería servir para que los trabajadores tomen conciencia del espacio y el tiempo que comparten y que la historia la hacemos entre todos. Y un “sindicalista”, un geógrafo poseído del deseo de contemplar horizontes… Como mejor se aprende geografía es viajando. Geografía es una idea puesta en acción. Como hacer sindicalismo…
SI UNA NOCHE DE INVIERNO UN VIAJERO…
La geografía es el conjunto de noticias que traería un viajero que recorriese el mundo y nos mostrara, especialmente a los niños, las tierras y las gentes que hay más allá del horizonte…
La diferencia más notable que hay entre las gentes podríamos decir que es su color. Y a esos colores se les podría relacionar con razas, que hasta no hace mucho vivían en regiones del mundo diferentes…
Supongamos –como primer ejercicio de imaginación y reflexión- que hemos nacido en otro lugar, somos de otra raza, vivimos en otra parte del mundo. O preguntémonos: ¿dónde nos gustaría haber nacido?
SI UNA TARDE DE VERANO PREGUNTAMOS…
De pronto preguntamos a cualquiera qué es la geografía y a casi todos les parecería una guía interminable de nombres sobre el clima, el comercio, los productos, las manufacturas… Como si se tratara del catálogo de una gran despensa destinada a llenar el inmenso estómago del mundo…
Para muchas personas la GEOGRAFÍA no es más que una parte del programa de enseñanza de las escuelas y las universidades, que podría resumirse en una descripción del mundo para completar la denominada “cultura general”… Cuáles son las regiones de tal país, los macizos montañosos de, la altitud del monte M, la densidad de población de B, el clima C,…
La geografía es una CIENCIA que estudia todos los aspectos de las características físicas de la Tierra y sus habitantes. Es el estudio de casi todo lo que hay en la Tierra: la distribución de sus habitantes, animales y plantas, las características de la tierra, el mar, y el aire, las condiciones climáticas, etc.
La diferencia fundamental entre la geografía y otras ciencias es que examina sus temas de estudio desde la perspectiva del lugar donde están y de la forma en que se relacionan con cuanto les rodea.
¿Y PARA QUÉ SIRVE LA GEOGRAFÍA…?
La historia de los ciegos que palpan un elefante y responden qué es aquello que están tocando… Hasta que uno no responde, sino pregunta: ¿y para qué sirve?
La geografía sirve especialmente para hacer la guerra. No sólo para dirigir las operaciones militares, también para organizar el territorio en previsión de la batalla y para controlar mejor a las personas sobre las cuales ejerce su autoridad el aparato estatal. La geografía sirve también a funciones ideológicas y políticas de gran amplitud, dirigidas a la conciencia nacional. Funciones que podríamos encuadrar bajo el término de geopolítica.
EL GEÓGRAFO y su papel científico y político
LAS ORGANIZACIONES OBRERAS
LA TOMA DE CONCIENCIA COLECTIVA (sobre el espacio)
El geógrafo debería preguntarse para qué puede servir y en qué contexto político se inscribe la investigación que realiza o que se le encarga. Debería, incluso, rechazarla (o no entregar los resultados) en los casos en que las informaciones que proporciona sirvan para expoliar o aplastar una población. Saber pensar el espacio para saber organizarse en él, para saber “combatir” en él… En este proceso el geógrafo es un protagonista.
Si se quiere ayudar a las personas a salir de la desorientación espacial que viven, hay que ayudarles a entender que, cuando están en un lugar, no están en una sola casilla… Ese lugar que ocupan depende de otros y sus relaciones, como un rompecabezas: estamos “a la vez” en tal barrio, de tal municipio, de tal provincia, de tal área de influencia, de tal región, con tal clima, etc.
A favor de unas acciones militantes más eficaces, los ciudadanos más politizados, más militantes, deben efectuar un análisis espacial a diferentes escalas para ayudar a la toma de conciencia colectiva de los problemas.
En la guerrilla, una de las fuerzas de los campesinos es la de “conocer” muy tácticamente el espacio en que combaten. Sin embargo, limitados a su zona, a sí mismos, su capacidad puede desmoronarse. La guerrilla evoluciona y aumenta su capacidad de lucha cuando aparece un estado mayor capaz de leer los mapas y organizar el espacio con otra perspectiva… En una movilización social (manifestaciones, huelgas, guerrilla urbana o guerra callejera) también es necesario saber leer un mapa y controlar el espacio.
Los sindicatos juegan un papel muy importante en la formación social, pero vienen descuidando el enfoque que ofrece la geografía.
Como ciudadanos, es sorprendente comprobar hasta qué punto los habitantes de una ciudad (incluso los mejor formados) son incapaces de prever las molestas consecuencias que provocará tal plan de urbanismo o remodelación urbana. La gente no se da cuenta de cómo se le ha engañado hasta el final de las obras, cuando los cambios son irreversibles. Los gobernantes y los promotores son muy conscientes de esto desde el principio.
En Madrid, por ejemplo, tenemos la experiencia de las obras de la M-30, donde muchas organizaciones y militantes expertos se han implicado desde un principio, con seriedad, pero con los resultados de cambio ya conocidos y que bien podemos poner como ejemplo para el debate posterior…
LAS ORGANIZACIONES OBRERAS
LA TOMA DE CONCIENCIA COLECTIVA (sobre el espacio)
El geógrafo debería preguntarse para qué puede servir y en qué contexto político se inscribe la investigación que realiza o que se le encarga. Debería, incluso, rechazarla (o no entregar los resultados) en los casos en que las informaciones que proporciona sirvan para expoliar o aplastar una población. Saber pensar el espacio para saber organizarse en él, para saber “combatir” en él… En este proceso el geógrafo es un protagonista.
Si se quiere ayudar a las personas a salir de la desorientación espacial que viven, hay que ayudarles a entender que, cuando están en un lugar, no están en una sola casilla… Ese lugar que ocupan depende de otros y sus relaciones, como un rompecabezas: estamos “a la vez” en tal barrio, de tal municipio, de tal provincia, de tal área de influencia, de tal región, con tal clima, etc.
A favor de unas acciones militantes más eficaces, los ciudadanos más politizados, más militantes, deben efectuar un análisis espacial a diferentes escalas para ayudar a la toma de conciencia colectiva de los problemas.
En la guerrilla, una de las fuerzas de los campesinos es la de “conocer” muy tácticamente el espacio en que combaten. Sin embargo, limitados a su zona, a sí mismos, su capacidad puede desmoronarse. La guerrilla evoluciona y aumenta su capacidad de lucha cuando aparece un estado mayor capaz de leer los mapas y organizar el espacio con otra perspectiva… En una movilización social (manifestaciones, huelgas, guerrilla urbana o guerra callejera) también es necesario saber leer un mapa y controlar el espacio.
Los sindicatos juegan un papel muy importante en la formación social, pero vienen descuidando el enfoque que ofrece la geografía.
Como ciudadanos, es sorprendente comprobar hasta qué punto los habitantes de una ciudad (incluso los mejor formados) son incapaces de prever las molestas consecuencias que provocará tal plan de urbanismo o remodelación urbana. La gente no se da cuenta de cómo se le ha engañado hasta el final de las obras, cuando los cambios son irreversibles. Los gobernantes y los promotores son muy conscientes de esto desde el principio.
En Madrid, por ejemplo, tenemos la experiencia de las obras de la M-30, donde muchas organizaciones y militantes expertos se han implicado desde un principio, con seriedad, pero con los resultados de cambio ya conocidos y que bien podemos poner como ejemplo para el debate posterior…
SI TE INTERESA EL TEXTO COMPLETO, pídemelo. ¡Gracias!
Bibliografía utilizada: Yves Lacoste, La geografía: un arma para la guerra; H. Capel y otros, Geografía para todos; V. M. Hillyer, Una geografía del mundo para los niños; Eliseo Reclus, El Hombre y la Tierra y Geografía Universal.
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