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I. Mañana: UNAS TABLAS (o “Rebelión en la casa”)
Despierto,
asustada por los eructos
del armario, de la cama.
Las sillas se amotinan,
las baldosas tiemblan:
un ejército de madera
avanza, carcomido, por el pasillo.
A una orden del sofá, paran;
patean, astillándose,
necesitan savia, y me buscan.
Escondida tras la estufa,
con un mechero como espada,
escucho mi muerte.
¡Silencio!
El mueble-bar se yergue,
lanza un cajón como aviso
y los rebeldes retroceden.
El es el rey y yo
una pequeña mesita de noche.
II.Tarde: CRECE EL DÍA
Crece el día, y con él
mis manos quieren perseguirte.
Tú, huida en la distancia,
humillas mi voz;
y el silencio se convierte
en cárcel de mis sueños tuyos.
III.Noche: ABURRIMIENTO
Estoy en casa,
y el bostezo de las paredes
me prohíbe oírte.
Despierto,
asustada por los eructos
del armario, de la cama.
Las sillas se amotinan,
las baldosas tiemblan:
un ejército de madera
avanza, carcomido, por el pasillo.
A una orden del sofá, paran;
patean, astillándose,
necesitan savia, y me buscan.
Escondida tras la estufa,
con un mechero como espada,
escucho mi muerte.
¡Silencio!
El mueble-bar se yergue,
lanza un cajón como aviso
y los rebeldes retroceden.
El es el rey y yo
una pequeña mesita de noche.
II.Tarde: CRECE EL DÍA
Crece el día, y con él
mis manos quieren perseguirte.
Tú, huida en la distancia,
humillas mi voz;
y el silencio se convierte
en cárcel de mis sueños tuyos.
III.Noche: ABURRIMIENTO
Estoy en casa,
y el bostezo de las paredes
me prohíbe oírte.